BUSCANDO A UN AMIGO
El amigo dudoso nunca te ha visto llorar;
el amigo seguro tiene los hombros empapados de tus lágrimas.
El amigo dudoso no sabe cómo se llaman tus padres;
el amigo seguro tiene sus datos anotados en su libreta de direcciones.
El amigo dudoso detesta que lo llames muy tarde en la noche;
el amigo seguro te pregunta por qué te demoraste tanto en llamar.
El amigo dudoso te busca para contarte sus problemas;
el amigo seguro te busca para ayudarte con los tuyos.
El amigo dudoso, cuando te visita, se porta como un invitado;
el amigo seguro, en tu hogar, se siente en casa.
El amigo dudoso piensa que la amistad se ha acabado cuando los dos se pelean;
el amigo seguro sabe que no hay amistad que valga que no resista una buena pelea.
El amigo dudoso espera que lo acompañes en las buenas y en las malas;
el amigo seguro te acompañará a ti, pase lo que pase.


