Publicidad:
Terra
La Coctelera

MOMENTOS DE REFLEXION

[header18[3].png]

8 Septiembre 2007

EL ARBOL VANIDOSO

En un gran bosque vivían muchos animales y árboles, pero sobre todo vivían abetos.

Se acercaban las navidades y los abetos hablaban de que, como todos los años, los hombres escogerían a uno de ellos para ponerlo en la plaza del pueblo.
Entre los abetos había uno muy vanidoso, era el más alto de todos y estaba muy orgulloso.

-¡No os hagáis ilusiones!-les decía a los otros abetos-Para poner en la plaza del pueblo sólo escogerán a uno, ¡y ese seré yo! Porque soy el más bonito y el más listo de todos.
Pero los abetos no le escuchaban porque estaban pendientes de un pequeño abeto llamado Abetín que, aunque era pequeño, había crecido mucho y estaba muy bonito. Tanto como el árbol vanidoso, pero más pequeño y nada presumido ni maleducado, sino alegre, divertido y simpático.

-¡Cómo has crecido Abetín!-le decían los abetos-¡Seguro que te escogen para ir a la plaza del pueblo! ¡Estás precioso!

Al oír esto el abeto presumido dijo en voz alta: -¡Bah ! ¿Quién va a escoger a ese pequeñajo?. ¡Me escogerán a mí!

Pero nadie le hizo caso.

Una tarde en la que el viento acariciaba las hojas de los abetos, llegaron varios hombres con muchos niños, decididos a escoger el mejor abeto para ponerlo en medio de la plaza del pueblo.

-¡Cojamos éste!-dijo un hombretón, señalando al abeto vanidoso.

Una niña lo miró y respondió:

-No me gusta, tiene cara de pasarse el día presumiendo y gruñendo. Prefiero este, añadió señalando a Abetín; es más pequeño pero igual de bonito y tiene cara muy alegre.

Así es que cogieron a Abetín y lo pusieron en la plaza bien adornado durante todas las navidades. Cuando éstas terminaron lo volvieron a llevar al bosque con los demás abetos y muy contento les contó lo que había hecho.

El abeto vanidoso muerto de envidia dijo: ¡Bueno, bueno! El próximo año me escogerán a mí. No siempre escogen al mejor, también hay que dejar a los demás. Pero se calló al oír decir a los hombres:

-Es el abeto más alegre que hemos tenido.¡Lo cogeremos todos los años!

El abeto vanidoso se puso rojo y, mientras los demás árboles se reían, se prometió no volver a ser tan presumido nunca más.

MORALEJA: El que se infla de vanidad, las risas de otros tendrá que soportar.

servido por job354 sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera