EL AVARO
Un avaro que convirtió en oro toda su fortuna hizo un lingote, lo enterró en un lugar y con él
también enterró su corazón y su cerebro, pues todos los días iba allí y contemplaba su tesoro.
Pero sucedió que un obrero lo vio y adivinó lo que pasaba y desenterró el lingote apoderándose de él. Después de algún tiempo vino el avaro, y al encontrar el lugar vacío empezó a gemir y a arrancarse los cabellos. Un hombre que lo vio lamentarse de esa forma, después de saber el motivo le dijo:
- Amigo, no te desesperes con eso; ya que tenías el oro y no disfrutabas de él, pon una piedra en su lugar e imagínate que es el oro. Así, esa piedra cumplirá para ti la misma función, ya que por lo que veo, ni cuando el oro estaba ahí en verdad, sacabas provecho de tu tesoro.
Tener algo no significa nada si a ello no añadimos el disfrutar de lo que tenemos.
¿Cuál sería la lección de esta fábula? Esopo nos dice: ¿De qué sirve poseer una cosa si de ella no se disfruta?
RECUERDA EL DISFRUTE VERDADERO ES AQUEL QUE NOS DA LA VIDA ESPIRITUAL, COSAS SENCILLAS COMO MIRAR UN AMANECER, LA SONRISA DE UN NIÑO, UNA ACCIÓN DE GRACIAS, EL PERDÓN, EL COMPARTIR........
EL DISFRUTE MATERIAL SOLO ES TEMPORAL. DEDIQUEMOS A CULTIVAR NUESTRA CONCIENCIA ESPIRITUAL PUES ESTA ES ETERNA.




MarioRod dijo
cuanta razon tiene esa fabula, eso es lo que hago yo disfrutar de la vida y de las cosas pequeñas y sencillas.
un saludo maestro.
por hacerme leer y conprender y tambien reflesionar.
un abrazo en la distancia como tu bien dices.
sinceramente un amigo
3 Marzo 2009 | 08:52