NO ES UN SUEÑO
Se encontraba en la mitad de un desierto. Uno de esos desiertos de película, como en Laurence de Arabia, que parecen un decorado, de arena naranja y un cielo azul radiante. A lo lejos el calor ondulaba la linea del horizonte. Vestía como cada día en el trabajo, con su traje gris marengo y una camisa blanca. En sus manos un salvavidas rojo con una inscripción: Esto no es un sueño.
Se despertó sobresaltado y no supo encontrar una explicación.
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José Luís Samper Martínez dijo
Así andamos, naúfragos en un erial, con la leve esparanza de un salvavidas que no sabemos cómo usar...
24 Octubre 2009 | 07:41 PM