NO SE PUEDE COMPRAR TODO
Cuando llegó a su presencia, observó que el juglar, además de ser muy independiente, se encontraba en una situación de franca necesidad. - Te ofrezco una bolsa llena de oro si consientes en servirme -le tentó el rico-. - Eso para ti es una limosna y yo no trabajo por limosnas -contestó el rapsoda-. - ¿Y si te ofreciera el diez por ciento de mi fortuna? - Eso sería una desproporción muy injusta, y yo no podría servir a nadie en esas condiciones de desigualdad. El noble rico insistió: - ¿Y si te diera la mitad de mi fortuna accederías a servirme? -
Estando en igualdad de condiciones no tendría motivo para servirte. - ¿Y si te diera toda mi fortuna? - Si yo tuviera todo ese dinero, no tendría ninguna necesidad de servir a nadie.



nofler dijo
MUY BUENO, COMO TODO LO QUE ESCRIBES, UTRELLA!
22 Abril 2010 | 12:25 PM