VERDAD, FALSIA, FUEGO Y AGUA

Esta historia sobre la eterna lucha entre la verdad y la falsedad se cuenta en Etiopía y otros países del África Oriental.
“Hace mucho tiempo Verdad, Falsía, Fuego y Agua viajaban juntos y se encontraron con un rebaño. Deliberaron y decidieron que lo más justo era dividir el rebaño en cuatro, para que cada uno llevara una parte igual. Pero Falsía era codicioso y quería obtener más de la cuenta.
- Escucha mi advertencia -susurró, llevando a Agua a un costado-. Fuego planea quemar toda la hierba y los árboles de tus orillas y ahuyentar tus animales hacia las planicies para quedárselos.- Yo que tú lo extinguiría ahora, y luego podríamos repartirnos su parte.
Agua cometió la tontería de escuchar a Falsía, así que se lanzó hacía Fuego y lo apagó.
- Mira lo que ha hecho Agua -susurró-. Ha asesinado a Fuego para apropiarse de su ganado. No debemos juntarnos con gente así. Deberíamos tomar todo el ganado e irnos a las montañas.
Verdad le creyó y aceptó el plan de Falsía. Juntos se llevaron el ganado a la montaña.
- ¡Esperad! -exclamó Agua, siguiéndoles, pero no podía correr cuesta arriba. Así que se quedó solo en el valle.
Cuando llegaron a la cima de la montaña más alta, Falsía le dijo a Verdad, con una carcajada:
- Te he engañado, tonto, ahora debes darme todo el ganado y ser mi criado o te destruiré.
- Si, me has engañado -admitió Verdad -, pero nunca seré tu criado.
Y así lucharon, y cuando chocaron, el trueno rodó sobre las cumbres. Una y otra vez se enzarzaron, pero ninguno de ambos pudo destruir al otro.
Decidieron llamar a Viento para que consagrara el vencedor de la batalla. Vientotrepó sobre las cuestas montañosas y escuchó las palabras de ambos.
- No me corresponde a mí nombrar al vencedor de esta contienda – declaró -.Verdad y Falsía están destinados a pelear, a veces ganará Verdad, otras prevalecerá Falsía, y luego Verdad tendrá que levantarse para continuar la lucha. Hasta el fin del mundo, Verdad debe batallar contra Falsía, y nunca puede descansar ni bajar la guardia, o quedará liquidado para siempre.
Y así Verdad y Falsía siguen luchando hasta hoy.
Autor Anónimo.
