CUANDO NO ESTAS
La mitad de una mujer
son las palabras que articula
y las palabras
que piensa
y que no llegan a nacer.
Media mujer,
como medio hombre,
es carne y sangre,
un corazón que late.
En donde la química,
rige a la pasión,
y la física,
al apetito.
Y es que
sin ilusión no hay almas
al encuentro de un abrazo,
ni el espíritu de dos enamorados.
Allí es dónde te siento.
Te siento, te veo y te pienso,
al encuentro de tus besos;
y te beso sin mesura
como si te besara en sueños,
con las rosas de terciopelo
y el agua de tus labios.
La noche me regala
su más íntimo silencio,
la caricia de tu pecho,
mejillas de agua fresca
y rosas de fuego,
mil pétalos de rosas
que adornan mi cuerpo.
Pero si no puedo ver
tus ojos,
que la muerte me los cierre.
Sin el sol
que me calienta,
sin la luna
que me duerme,
te pierdo tras un muro,
tras océanos de sombras.
Y ahora palpo
la ingrata pared
buscando al otro lado
el calor perdido
de tus manos.
SARA VARGAS
